Los 3 aspectos que nadie menciona sobre la publicidad de tu marca.

Tiempo atrás, los anunciantes tenían que confiar en sus instintos. Ellos contaban con pocos datos sobre sus posibles clientes y disponían de herramientas limitadas para sus análisis. En ese contexto, elaborar un comercial exitoso o medir el impacto de una campaña estaban muy libradas al azar.

Sin embargo, el campo se ha vuelto mucho más científico en estos días. Una riqueza de investigaciones ha derramado luz sobre cómo las publicidades pueden afectar nuestras conductas de compras. Por ello, queremos compartir tres mitos que deberías tener presente a la hora de promocionar tu marca.

1- A pesar de la gran cantidad de información, las marcas no pueden leer las mentes de los consumidores.

¿La misma remera parece haberte seguido alrededor de la web durante semanas? ¿Comenzaste a ver pasajes aéreos luego de investigar dónde vacacionar este fin de año? Esto ocurre porque las compañías están recolectando datos sobre consumidores como nunca lo habían hecho. Cualquiera que realice una navegación por internet durante unos minutos, puede estar siendo rastreado por más de 50 marcas.

Sin embargo, estudios científicos revelan que las compañías aún no pueden predecir muy bien cuáles serán las conductas del consumidor. Muchas personas no saben qué harán mañana, por lo que es difícil para los anunciantes realizar predicciones precisas.

Además, está comprobado que una persona no necesita hacer clic sobre un anuncio para ser afectado por él. Por ejemplo, en una campaña analizada en Facebook, alrededor del 75% de todas las conversiones (instancias donde la gente vio un anuncio y realizó una compra dentro de los 30 días) nunca cliqueó en la publicidad.

Es importante saber también que una publicidad efectiva es sólo una pequeña parte del proceso de decisión de compra. No debes olvidar la influencia del precio, un verdadero ladrillazo dirigido al consumidor.  Una vez definido aquel, el anuncio será una pluma que cosquillea para la posible compra o no.

2- Los consumidores desconfían de casi todas las tácticas del marketing.

En la actualidad, la gente está más escéptica que nunca respecto del marketing. Los consumidores encuentran manipuladoras algunas tácticas de los anunciantes, pero otras legítimas e informativas.

En ese sentido, se realizó una encuesta online a más de 400 consumidores sobre 20 diferentes técnicas de ventas y publicidad. En la averiguación, los participantes calificaban cuánto asociaban ciertas tácticas a ciertas palabras positivas (como amigable) o negativas (como deshonesta)

Los investigadores descubrieron mayor confianza en técnicas como igualar los precios de la competencia o el reembolso completo por devolver un producto. Por otro lado, una táctica digna de menor confianza fue aquella de comparar un producto con un ítem no relacionado. Otra estrategia poco confiable fue la de subrayar que un servicio sólo estaría disponible por un “tiempo limitado”.

Técnicas como igualar el precio de la competencia pueden ser consideradas más creíbles porque son más fáciles de verificar. Otras, tales como saber si una celebridad consume tal o cual marca de shampoo, son improbables.

3- Cuidado de presumir con la posición de tu marca.

En una encuesta reciente, notaste que tu producto o servicio está entre los diez más elegidos. ¿Sería ideal entonces publicitarlo como uno de los mejores cinco o siete de su industria? No, eso lo apagará.

Una serie de experimentos mostraron la ineficacia de las listas de los mejores cinco o los mejores siete productos. Los consumidores están más a favor de una marca dentro de los 10 mejores (a pesar de ser una opción peor que las otras dos)

Por más extraño que parezca, hay una explicación: los consumidores están acostumbrados a ciertos límites numéricos. Tales límites otorgan una pequeña idea para aceptar que la marca está entre las mejores.

Por otro lado, cuando el anunciante escoge límites inesperados (como el top 6 o el top 4) el consumidor nota la extrañeza. Es como si sonara mal la frase y el consumidor hiciera un momento de pausa para evaluar las intenciones del publicista.

Sin embargo, los límites inesperados no deben descartarse por completos. La investigación sugiere que, si extraordinariamente, las listas enumeradas se tornan más comunes, los consumidores podrían no pararse a preguntarse sobre las intenciones de los anunciantes. No se trata de números, se trata de normas y de dónde la gente se siente más cómoda.

Conclusión.

Los expertos en marketing digital discuten horas sobre cuáles son los contenidos más eficaces para una pieza publicitaria. Establecen cuidadosamente los mensajes para que sean funcionales a un determinado algoritmo. Sin embargo, olvidan algo fundamental: las marcas están en contacto con personas y, como tales, son impredecibles. No estés demasiado pendiente con lo que debería ser en cuestiones publicitarias. Prueba, analiza, ajusta, cambia y prueba otra vez.

Déjanos tus comentarios debajo y cuéntanos cómo anuncias tu marca. ¡Gracias por leernos!

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